Quiero vomitar!
El día de hoy todo ha ido saliendo armoniosamente HASTA que llega mi jefe y en su aire de chico casual de viernes se introduce a su oficina saludando al personal de esta H. empresa. He estado muy ensimismada en mis actividades, cotizaciones, mails, revisión de material y el sabroso chat con mis queridos.
Y así ha pasado este festejo de que es viernes y que el fin promete mucho con mis amigas E y Y mañana para cenar juntas me tiene con el corazón contento y entusiasmada.
El tema es que volteo a verlo y: Oh no!!!!! la misma chamarra que A, la que llevaba en la fiesta!!! mierda no!
Se me revolvió el estomago, nudo en la garganta y flash back del antro!! No, no, no!! es tanta mi pinche mala suerte para que esta semana que me está costando un poco de trabajo venga este con la misma prenda!
Ya llevaba muchos meses en que los recuerdos se iban minimizando, que estaba entendiendo que él es importante gracias a mi majestuosa capacidad de hacerlo el.super.chico, que no volverá, que nuestro tiempo no fue el correcto, que yo no era la correcta ni él para mi, que hubieron muchos errores y que no me merece. Pero este orgullo atropellado es el que no está ayudando a la superación.
En la semana en mi playlist de Last.fm ha salido esa canción que le mandé por su cumple 3 veces ya, claro como consecuencia lágrima en ojo!, las canciones de SE que me recuerdan el concierto abrazados y cantando a pulmón las podía oír sin pedos, esta semana no! y hoy ver la chamarra ya es el colmo.
No es que yo relacione cosas con caritas es que no me dejan vivir.
¿qué me querrá decir el universo? que A sigue presente, que está pensando en mi, que no lo olvide, que mi jefe y él tienen los mismos gustos, que estoy loca y siga trabajando en dejarlo de relacionar o que se está convirtiendo en una obsesión.
DÉJAME VIVIR!!!

Ok, te digo una interpretación de lo que puede querer decir el universo: A fue un vistazo de lo que puede ser, para recordarte que puedes sentir cosas muy maravillosas por la gente (aunque lo que vendrá será mejor) así que tienes que olvidarte de él en un sentido pero no olvidarte de una cosa que aprendiste con él: que como mínimo cuando llegue el de verdad te tiene que hacer sentir de A para arriba. Menos ni hablar. Así que está bien que te acuerdes de las cosas buenas. Ahora la cosa está en que las puedas recordar sin angustia.
ResponderEliminarMuchos besos!